Empatía

La empatía es un valor tan importante que difícilmente logramos poner en practica, no obstante pronunciamos frases como: “ponte en los zapatos de los demás” o  “trata como quieres que te traten”, cuando la verdad es muy complicado, principalmente porque tal vez como quieres que te traten no es como otra persona quiere ser tratada y luego nos explican cómo es que hay que ponerse en los zapatos de los demás.

Para empezar que es la empatía, es la capacidad de comprender la vida emocional de otra persona, casi en toda su complejidad. Esto no significa compartir las mismas opiniones o argumentos que justifiquen el estado en el que se encuentra una persona.

Creo que las palabras claves, para descifrar la empatía son: “capacidad de comprender la vida emocional” muchas veces cuando tratamos de ser empáticos buscaos ponernos en la situación de la otra persona, cosa que jamás va pasar, porque aunque estemos en la misma situación cada quien tiene una forma diferente de percibirla, pero en lo que si podemos empanizar es en las emociones, sabemos que es estar tristes, enojados, alegre os motivados, y eso es lo que vamos a poder verdaderamente compartir, no es necesario que pases por una situación igual o similar a la de otra persona, sino comprender lo que siente y entender que tú has pasado por esas mismas emociones en algún momento de tu vida.

Hoy por hoy veo la empatía súper desgastada, más específicamente en estos tiempos de confinamiento, donde lo único que nos bombardea son estas cifras interminables de contagios o decesos, de hecho hay un síndrome que se llama “fatiga por compasión” que hace referencia precisamente a esto, a la perdida de la empatía, y las causas son múltiples, una de ella es llevar una vida más de prisa que nos va debilitando esta habilidad de comprender, no prestamos atención a los detalles de las situaciones. Otro punto es estar rodeados de malas noticias hace que disminuya nuestra capacidad de sentir empatía, ya que nos vamos acostumbrando como a estos malos sucesos que difícilmente una situación nos sacude o nos hace reflexionar.

Así que llego el momento para ser empáticos:

Podemos comenzar a escuchar de una manera más activa: poner nuestra atención en lo que nos dice una persona, así podremos saber qué ocurre, de igual forma poner atención en el lenguaje no verbal, recuerden que solo el 7 por ciento de nuestro discurso son las palabras, por lo que si ponemos atención al lenguaje no verbal podremos descifrar a una persona más rápido, sin la necesidad que nos digan que están triste o feliz, sino más bien descubrirlo a través de su tono, gestos, ademanes… Lo que sigue es la comprensión, decirle a la otra personas que entiendes su emoción es tan sencillo como una mirada, con un asentamiento de cabeza, un abrazo, compañía, no juzgar las emociones y mucho menos las situaciones en las que otra persona se encuentra.

Dato sumamente innecesario

El vals, sí el baile que ahora es toda una tradición, ese que te echaste a fuerza cuando fue tu fiesta de 15 años. Pues resulta que por los años 1760 este baile conquisto a muchas personas en la ciudad de Viena. Sin embargo en sus inicios este fue considerado inmoral, porque en esos tiempos difícilmente las mujeres pasaban tiempo con los hombres, de hecho para eso se tenían que casar. Y fue este baile el que hizo que tanto hombres como mujeres pasaran el tipo muy juntos, tanto como si fuera un abrazo.