Ni buenas, ni malas ¡Libres!

Ni buenas, ni malas ¡Libres!

Es terrorífico y al mismo tiempo interesante dar un vistazo al pasado por las cintas que simplemente reflejaron su realidad. Una realidad donde las mujeres eran en pocas palabras una propiedad. No podían usar pantalones, votar, ni opinar, tampoco ir a la escuela o percibir un salario. Algo tan primordial como decidir también se nos era y se nos sigue siendo negado. Es una lista interminable de “no” que, aunque deberían ser derechos básicos, son percibidos como privilegios debido a la situación que muchas mujeres vivimos. Y eso era transmitido en el cine con absoluta naturalidad y yo diría que hasta cínicamente.

Actualmente podemos ver estas producciones con una mirada más crítica debido a que los tiempos, por fortuna cambian. Un claro ejemplo es como distinguimos y rechazamos ciertas prácticas que hace unas décadas eran aceptables, como lo es la discriminación, ridiculización y exclusión de ciertos grupos. Si volvemos a ver algunas de estas cintas, puede que más de uno se escandalice por el contenido altamente racista, clasista, machista y homófobo que se proyectaba en aquellos años.  Sí, todavía falta mucho por recorrer para que estos contenidos dejen de poblar el cine y la televisión, pero me parece un avance que se ponga en tela de juicio estas actitudes. Y mucho ojo cuate, una cosa es mantener una postura crítica hacia cierto contenido y otra es exigir la cabeza de quien lo creo o en otras palabras hacer uso de la “cancelación”. Que si me lo preguntan a mí me parece que tiene buenas intenciones, pero que se ven atropelladas por la desinformación y la hostilidad de quienes la pregonan.

Y es que negar la existencia de estas conductas o solo “cancelarlas”, no hará que el problema desaparezca. El primer paso ya está, que es señalarlo como algo incorrecto, pero se le tiene que agregar porque es incorrecto y posibles soluciones. O sea, abrir el dialogo y cuestionarnos. El racismo, la homofobia y el machismo estaban presentes en dichas películas por una simple razón, quienes estaban detrás de su desarrollo en su mayoría eran hombres heterosexuales blancos privilegiados que construyeron esa mirada masculina dominante sin cuestionarse, solo escupiendo su realidad o como ellos la querían representar.

 Y hablando específicamente de la situación de las mujeres, estamos en clara desventaja porque también estamos inmersas en este sistema patriarcal que es reflejado y perpetuado por el cine.

En consecuencia, los hombres se convierten en sujetos activos que impulsan la narrativa, sus personajes tienen una historia, aspiraciones y miedos, mientras que las mujeres solo están ahí, como objetos pasivos y productos del deseo masculino, y no lo digo yo, lo dice María Castejón Leorza en su texto Mujeres y cine. Las fuentes cinematograficas para el avance de la historia de las mujeres. Estamos hablando de cuando Hollywood se estaba consolidando, de los filmes clásicos donde las mujeres solo tenían de dos sopas o eran las sumisas, buenas esposas y madres, que muchas veces estaban en las cintas melodramáticas o eran la femme fatale, las que andaban en malos pasos, el mal encarnado en un cuerpo sumamente sexualizado, en pocas palabras la perdición de los hombres.

Y el cine mexicano no se salvó, nuestra cultura al estar impregnada de machismo también lo reflejo en su época de oro, pero enmascarado de romanticismo, eso sí nunca han faltado mujeres que alcen la voz y busquen su libertad. Tal es el caso de María Felix “La Doña” que se erigió como una mujer independiente de carácter fuerte muy alejado del clásico personaje femenino de esos tiempos.

Y es que no es tan simple como decir que “solo es un personaje” o solo es ficción porque también funciona como un poderoso y efectivo mecanismo de control social sobre las mujeres. O me vas a decir que no viste algo en una película y lo asimilaste como algo “normal” o “natural” Tampoco te vayas a alocar con las situaciones y poner ejemplos irreales. Hablo de aquellas situaciones simples donde se nos presenta al hombre (macho) “ideal” ese que “conquista” a más de una mujer, el pícaro que es violento si es necesario que enmarca el estereotipo de la mujer como ama de casa, en la cocina, con los hijos, sometidas a la voluntad de algún hombre, ya sea su padre, su esposo o su hijo y si no entra en estos rubros es catalogada como la mala mujer, de moral distraída que no se da a respetar.

Esto es prueba de que las mujeres siempre han tenido estas dos imposiciones de cómo deben ser y actuar, siendo Eva y la virgen María las primeras en constituir los estereotipos. El modelo de la madre devota y sumisa que vino a borrar la falta cometida por la mujer pecaminosa, convirtiéndose en una herramienta que calificara de aprobatorio o no el comportamiento de las mujeres. Pero en el cine narrativo clásico Jesús Ibáñez las distingue como mujeres negociables (madres, hijas, esposas) y mujeres consumibles (prostitutas, vampiresas y…)

Así la mirada masculina ha proyectado a la mujer consumible para su disfrute, como un cuerpo para ser mirado, un objeto y hasta un fetiche. En palabras de Castejón “La mujer se convierte en escenario de la sexualidad, y no en un sujeto, quedando su propia sexualidad anulada, impidiendo su libre desarrollo personal, y la construcción de su propia subjetividad”

Ahora bien, la situación ha cambiado, un poco. Pues ya no solo nos encontramos con estos estereotipos y el de princesa en peligro que tanto utilizo Disney, sino que ya se encontró con otras formas de hacer dinero, con la heroína. Y no precisamente de esa, ni de la que tiene poderes sino la que ya no está atada del estereotipo de sexo débil, tiene más aspiraciones y no solo el hecho de verse bonita. Ya lo dijo Jo de Mujercitas, las mujeres somos más que corazón y belleza.

Lo bueno es que la actual agenda pide más heroínas, mujeres independientes, lo malo es que estos personajes siguen siendo construidos por hombres. Y tampoco me mal entiendas hay hombres que han hecho un buen trabajo a la hora de darle vida a personajes femeninos, pero es mejor un personaje construido desde la realidad, de vivencias, impregnado de contexto, tal como lo hizo Callie Khouri, la mujer que les dio vida a Thelma y Louis.

Y si no has visto Thelma & Louis, esta es la señal para que vayas a verla, pues esta película estrenada en 1991 se convirtió en La película que abriría una nueva era para las mujeres y para Hollywood, rompiendo con la desigualdad de género, presentando mujeres protagonistas de su propia historia y llevados a cabo por otras mujeres detrás de cámaras. Pero puras promesas, pues a pesar de tener un gran recibimiento por el público, recibió fuertes críticas por su mensaje «violento lleno de venganza». Además, que la situación en Hollywood y en el cine en general no ha cambiado mucho, ya que sí hay más presencia de mujeres, pero no llega ni a la mitad para decir que nos encontramos en iguales condiciones. No hubo tales cambios que presagiaban con la llegada de la cinta, aun así, eso no impidió que Khouri se llevara el prestigiado Óscar a Mejor Guion Original por esta peli que tienes que ver.

Ahora es tu turno ¿Qué piensas de esto? ¿Cuáles son tus personajes femeninos favoritos? ¿Y qué opinas de las nuevas propuestas de protagonistas?

Nosotras solo queremos personajes femeninos diversos con mujeres reales, bien construidos desde la perspectiva de otras mujeres que verán más allá de un cuerpo al cual explotar, verán historias que deben ser contadas.  

No hay una sola forma de ser mujer, no hay estas solo estas dicotomías de buena y mala, estamos llenas de matices y de emociones para que solo nos limiten a esos estereotipos,

Esto solo fue una pequeña reflexión de la representación de las mujeres ya que es un tema muy largo, si quieres escuchar a más mujeres hablar de diferentes temas incluyendo cine te invito a checar las redes sociales de Glitch Talks. Las encuentras en Facebook, Insta y en Twich todos los miércoles.

También no olvides escuchar el podcast y seguirnos en nuestras redes sociales para más contenido. Yo soy Daniela Zulikey, te espero la próxima semana para más cosas de cine.

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