Mi México

Mi México

Una de las cosas que más me gustaban de las fiestas patrias era la famosa kermés en la escuela. Hablando específicamente de mi época en primaria, se hacía la tradicional ceremonia, con los honores a la bandera, alguna reseña o participación especial de algunos grupos con una canción, algún poema o representación y terminaba con los esperados bailables. Donde las mamás estaban bien orgullosas, saque y saque fotos de sus hijos e hijas con su indumentaria puesta, dependiendo del baile.

Los peques todos apenados, parecían robots en sus coreografías, algunos con más estilo y habilidad que otros y muchas veces todos desincronizados pero el esfuerzo de semanas de ensayos y peleas de los padres y madres por dónde y cómo conseguir el vestuario rendían sus frutos.

Participé en no sé cuántos de esos, y muy probablemente haya fotografías y hasta videos de ello. Siendo autocrítico, no era malo para los bailables pero seguramente tampoco era el mejor. Claro que a veces me daba pena pero pues si ya estaba ahí, más valía que lo hiciera lo mejor posible para que al menos no me viera tan tronco.

La verdad extraño un poco eso de los bailables, siempre me quejé un poco al respecto pero creo que en el fondo me agradaba. Ojalá lo hubiese continuado aunque dicen que nunca es tarde.

Cada salón de la escuela estaba adornado con motivos tricolores y una que otra figura revolucionaria, por aquello de las confusiones de personajes y fechas.  No faltaban las personas con la pintura de la bandera en la cara, vistiendo blusas bordadas, sombreros o algún intento de traje de charro o mariachi.

Cuando terminaba la ceremonia y los bailables se armaba el desgorre. La bola de niños se iba directo a las canchas a jugar fútbol, otros se iban con sus amiguitos a jugar a las atrapadas o algo por el estilo (porque antes de los teléfonos inteligentes así se jugaba) y unos más, como yo, esperaban la hora en que los puestos de comida y antojitos terminaran de instalarse a la puerta de cada salón para empezar a degustar.

Chalupas, zopes, chilaquiles, chicharrones preparados, elotes, esquites, helado, pastel helado, taquitos, dulces, botanas de todo tipo, agüitas frescas, más taquitos y más chalupas. Todo eso había que probar y por supuesto que lo aproveché.

A veces tengo ciertos recuerdos vagos de todo eso y dan hasta ganas de vivirlo de nuevo. Andar de aquí para allá con tus amiguitos, comiendo y haciendo bromas malas (porque algunas cosas no cambian).

¿Qué es lo que más les gustaba a ustedes de la kermés de la escuela? Por obvias razones pandémicas no hubo este año así que las ganas de algo así están muy presentes seguramente.

Los invito a escuchar a mi buen amigo el vago quien nos hablará de las cosas en que México destaca. Espero sea de su agrado.

Nos leemos después.

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