Lugares felices.

Lugares felices.

¿Ustedes tienen su lugar feliz? Ya saben, ese al que se recurre para curar su corazoncito, alejarse de todo mal que les aqueje o simplemente descansar y pasarla rico.

Me gusta mucho esa idea de pensar que «tu lugar feliz» también se puede tratar de una persona; aquella que te hace sentir paz, que te hace sentir protegidx y amadx. Yo creo que la puedes encontrar en cualquier persona, no sólo una pareja; desde tus padres, hermanxs, familia en general hasta en tus amigxs… (pero bueno, esa perspectiva la tocaremos más adelante aquí en #Enfoque).

En fin, desde hace un par de años, gracias a un viaje exprés que tuve la oportunidad de regalarme, quedé completamente enamorada de Guanajuato, no se imaginan cuanto, me fascinó absoluamente t o d o.

Por afortunados azares del destino compré un recorrido justo durante el espectacular Festival Cervantino, una cosa maravillosa que todo el mundo (o por lo menos todx mexicanx, -si viajar no fuera un privilegio, claro está-) debe experimentar por lo menos una vez en la vida.

Ay no, tan sólo de recordarlo me hace muy feliz y ese es el punto, desde que fui ese es mi lugar feliz, aunque irónicamente sólo he ido aquella vez y no se me ha vuelto a presentar el chance de regresar a caminar cada callesita, probar más comida, explorar, aprender, subir y bajar los escalones de la Universidad, pasear por el mercadito, admirar el precioso teatro Juárez (y esta vez sí poder entrar), rodear la Catedral, tomar más fotos y por supuesto, más mezcalitos de sabores.

Viajar no es estrictamente necesario, hay muchas formas de hacerlo (if you know what I mean *guiño, guiño*, jajajajaja -es un chiste-), de llegar a ese destino. El punto es llegar, aunque el camino no sea fácil, debemos recordar esos detalles de cuando flaqueamos, así se vuelve más valioso el recuerdo y aquel pedacito de felicidad que alguna locación en el mapa nos puede ofrecer.

Básicamente estoy tratando de explicar mi entender de la vida (ay sí, como si fuera toda una experta) con una especie de metáfora ridícula y bastante cliché tipo de «chic flicks«. Espero sí me dé a entender, jajaja.
Creo que lo que quiero decir es que la felicidad es más un destino que un lugar y que la perdemos de vista muy fácil, no valoramos lo que tenemos y por eso creemos que no somos o tenemos lo suficiente, cuando si viéramos a nuestro alrededor nos daríamos cuenta que no todo está tan perdido realmente.

Últimamente me he dado cuenta que muchas cosas pueden ser tu refugio con ese título de «lugar feliz», no sé, a mí personalmente cualquier cosa que me haga feliz curiosamente me remonta a ese gran viajesito a Guanajuato, qué simpático, ¿no? Pueden no tener relación alguna pero mi cabeza lo une de cualquier forma.

Aggghhh, bello Guanajuato… (*léase con voz de narrador de Bob Esponja*) algún día volveré a ti, con la compañía perfecta que te disfrute tanto como yo y tendré una historia más que agregar al «lugar feliz» en el que te convertiste para mí desde que pisé por primera y hasta ahora, única vez, tus bellas y tranquilas calles.

¿Y para ustedes cuál es su lugar feliz?
Deberían contarme.



Bai.

4 comentarios en «Lugares felices.»

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