Las Vacunas

Las Vacunas

No soy de los que le temen a las inyecciones. De hecho, dependiendo mi nivel de enfermedad, las prefiero porque pues actúan más rápido y son más eficaces desde un inicio.

Sin embrago, mi primer gran alucine con una inyección fue de niño. No recuerdo de qué me enfermé ni qué me inyectaron pero sí recuerdo que tenía que ser en ayunas.

Así que el día en que me tocaba la segunda dosis, mi señor padre me llevó al médico para que me la pusiera. Sin problema me picaron mi nalguita y aunque dolió, no era nada del otro mundo. Pero al entrar al carro, obvio ni me podía sentar así que me pasé al asiento de atrás. Lo que sucedió después fue que la inyección en ayunas hizo efecto. Todo empezó a dar vueltas y sentí que mi cabeza no estaba en su lugar.

Sentía que mis manos estaban livianas y las piernas medio temblaban. Supongo que con ello, me aventé un viajesote. Al llegar a casa ya se había pasado un poco esa sensación y solo con comer algo me repuse. Las otras dos dosis no tuvieron los mismo efectos así que si alguien sabe a qué se debió, agradeceré que me pueda explicar.

Cambiando un poco de tema, al Vago se le olvidó hacer la distinción entre vacuna e inyección pero pues al final se relacionan mucho evidentemente por lo que las comentamos dentro del mismo episodio de hoy.

¿Ustedes les tienen miedo a las agujas?

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