Las despedidas

Las despedidas

Claro que he dicho adiós, muchas veces. Y aunque sepa que no es un adiós permanente, nunca deja de ser triste en el momento y sentir como se te rompe el corazoncito como Rafa en los Simpson.

Hoy les platicaré de un adiós indirecto, por decirlo así. No me pasó a mí, pero lo vi en televisión.

Mis papás me contaban que de niño, cuando veía una película en específico, me ponía a llorar como fuente. ¿Cuál es esa película? Pues es un clásico de Disney, El zorro y el sabueso.

Cuando me contaron por primera vez que de pequeño lloraba, no recordaba el por qué exactamente. Ni si quiera recordaba muy bien la película, supongo que la había visto de muy pequeño. Así que me di a la tarea de verla de nuevo. No recuerdo si lloré en esa ocasión en que la volví a ver por lo que así me la pasé por un buen rato, sin saber exactamente el por qué de mi sentimiento con la película.

Ya en la adolescencia recordé lo que me comentaban mis papás sobre llorar mucho con esa película y me dediqué a conseguirla. No voy a especificar cómo pero digan no a la piratería.

Y sí, todo cobró sentido. Si no han visto la película les aviso que habrá spoiler así que vayan a verla. Para poner un poco en contexto, la cinta trata de un zorro y un sabueso (creo que eso es obvio) que son amigos. Sin dar tantos detalles, llega el punto en que la viejecita que adoptó al zorro tiene que abandonarlo en el bosque ya que corre el riesgo de que le pase algo relacionado a su vecino y entendiendo de cierta forma la naturaleza del zorro, es como toma la decisión de dejarlo libre.

Y ahí es donde rompo en llanto, en el momento en que la viejecita, con toda la tristeza y el dolor de su corazón se despide del zorro, y este solo se queda ahí mirando, moviendo su cabecita de lado a lado y para colmo, empieza a llover.

No importa cuántas veces la vea, esa parte me da mucho sentimiento. Me da gusto saber que no soy el único que se pone así, no hace mucho la vi con mi primito de seis años y chillamos a la par.

Esa es una de las despedidas que más tristeza me da. ¿Cuál es la suya?

El Vago nos platica esta vez sobre cómo sobrellevar las despedidas, espero les agrade.

Nos leemos después.

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