Hedonismo y Ataraxia

Hedonismo y Ataraxia


¿Charlamos?..

Hedonismo ataraxiano.

Los hedonistas vivían una vida dedicada exclusivamente al placer…

Y no hagamos referencia al 100% sobre el placer carnal, tipo una paja o cosas así. Tampoco lo vinculamos con placeres monetarios, como lujos y cosas extravagantes.

Para los hedonistas de la época de Epicuro era suficiente no tener sed y no pasar hambre.

¿Pero entonces en dónde está el placer en esto? ¿o cuál era su placer?

Lo que buscaban era la Ataraxia, es decir la ausencia de toda perturbación, la tranquilidad mental.

Consideraban que el hombre más feliz no era el ser humano que experimentaba los placeres más intensos o extravagantes, sino él que consigue evitar el sufrimiento. 

Y tal vez lo veas lejano o pienses entonces que tu no eres ni un poco hedonista, pero créeme si tienes algún amigo de verdad y digo un amigo verdadero, ese que tienes desde que casi naciste jajaja, ese individuo que aprecias, es alguien que te da la posibilidad de no sufrir en esta vida. aclaro dije posibilidad.

«Si todo muy cool y bonito y color rosa en el Hedonismo de ese tiempo, Jair estamos en pleno 2020 y tu me estas hablando de algo de hace más de un siglo.»

Okay, es cierto en la actualidad podríamos decir que existen dos formas de adquirir o lograr la ataraxia.

1-. y la que no recomiendo jaja, puede ser causado o derivado de un trastorno provocado por un ictus o incluso por un golpe en la cabeza (en la parte frontal), en el que el cerebro queda dañado; causando la falta de voluntad para enfadarnos o simplemente desilusionarnos, y esto nos impediría evolucionar como personas. es por ello que no recomiendo esta forma jajaj, creo es obvio el porqué aunque en este podcast no hay que obviar nada.

2.- que es a la forma o manera a la que hago referencia, plantearlo desde la filosofía, esto nos da una disposición orientada al equilibrio de las emociones gracias al logro de paz interior y la disminución de los deseos y las pasiones que hacen tambalearse, para bien o para mal, nuestro ánimo. 

Un ejemplo podría ser el no estresarnos por el nuevo lanzamiento o fecha confirmada de nuestra serie fav en Netflix.

O por adquirir el nuevo dispositivo móvil que está en preventa.

Tener el carro último modelo.

Sufrir depresión por que tu equipo de fut no ganó o incluso enojarte.

Estresarte por algún comentario, etc.

No acabaría de nombrar ejemplos.

Tampoco digo que te valga verdura lo que pasa, rodea o interfiere contigo. 

Sino como todo “Tener un equilibrio” “No engancharse” 

Deja que fluya y que nada influya, haciendo referencia al estilo wu wei del capítulo anterior de este podcast.

Y como dejaras que todo fluya, entrarán en contacto contigo las pequeñas cosas. Las pequeñas cosas y detalles, cosas sencillas que te llenarán de placer.

¿Ya le entendiste o te la barajeo más despacio?

Recordemos que la búsqueda de la felicidad siempre existirá y al igual que los tiempos cambian el concepto o meta de felicidad igual cambia.

Y uno de los logros u objetivos de la felicidad es el cumplimiento de algunos placeres, que con el tiempo igual se van haciendo más y más complejos y algunas veces algo superfluos. y si te das cuenta se hace referencia a los placeres carnales y económicos.

y es donde entra El hedonismo ataraxiano y esto es a la imperturbabilidad 

del espíritu por la ausencia de penas y temores.

Y si también te das cuenta, estamos un poco rezagados en el desarrollo espiritual y no hago referencia a cuestiones de religión, sino la paz contigo mismo y por ende con lo que te rodea.

Ya que no todos los placeres te dan la felicidad, alguno en lugar de dar satisfacción te dan más dolor u otras cosas.

Dividiendo los placeres en naturales y esenciales (Los de supervivencia) y los no naturales y no esenciales (Los vanos, cultura, política y vida social).

Al aprender a identificar tus deseos sabrás a qué tipo de placeres estás satisfaciendo y por ende sabiendo a qué tipo de felicidad estás deseando, desarrollando y llegando.

Es donde entra la parte de la ataraxia, velo como una habilidad de distinguir que quieres satisfacer.

y teniendo en cuenta este planteamiento, la ataraxia sería el fin último de conseguir una felicidad plena sin perturbaciones exteriores.

Si llegaste aquí es porque quieres resolver algunas dudas o aterrizar algunas ideas o conceptos.

Ataraxia, la palabra griega de los filósofos que nos acerca a la verdadera felicidad

La historia de la felicidad pasa sobre distintas concepciones que en el tiempo han contribuído a la edificación de conceptos que tienen la misión de acercar al hombre a su verdadero puerto en el cual echar el ancla, ya Aristóteles, en su conocida Ética a Nicómaco, dice “la felicidad es el fin de todo los actos“. Sócrates, Platón, y Aristóteles en sus respectivos períodos de la historia contribuyeron al acercamiento de la felicidad a través del pensamiento.

El helenismo que existió en el período posterior a la muerte de Alejandro Magno en el año 323 a.C. dio inicio a las grandes escuelas de pensamientos filosóficos, dando lugar a los peripatéticos, entidades relacionadas a la doctrina filosófica de Aristóteles. Era el tiempo de la paz, se habían terminado las conquistas y había lugar ahora para el pensamiento. La filosofía pasa entonces del amor a la sabiduría y al arte de saber vivir en busca de la felicidad.

Ataraxia

Hay una palabra griega que sus filósofos la han puesto como la principal aleación a la felicidad, la ataraxia (αταραξία) una palabra que encierra en sus pensadores una disposición de ánimo, una actitud de ausencia de turbación y serenidad. Incluso las diferentes escuelas filosóficas griegas le dan el significado de imperturbabilidad del espíritu por la ausencia de pena y temores.

Existe una creencia popular que relaciona la felicidad con el cumplimiento de los deseos, “mientras más deseos se cumplen más feliz soy”.

Epicuro y los deseos

Este grupo era conocido como los epicureístas, pensadores que acostumbraban a reunirse en los jardines y seguían a Epicuro, ellos decían que existían dos clases de deseos: los naturales y necesarios, relacionados con la supervivencia, y los naturales no necesarios, que provienen de la cultura, política y vida social. La satisfacción de los deseos es lo que produciría placer, el cual a su vez, para los epicureístas es lo que conduce a la felicidad, sin embargo, existen placeres que son completamente vanos y que conducen a un dolor mayor que el placer inicial, estos placeres producen intranquilidad y deben ser evitados por la razón, ya que se alejan de la “ataraxia”. La filosofía es una vía hacia la ataraxia, ya que ésta es considerada también como: “la tranquilidad espiritual propia del sabio que distingue los deseos naturales de los que no lo son y es capaz de alejarse de aquello que es vano”.

Los Estoicos, libertad y tranquilidad

Otra escuela importante de la época era la de los Estoicos, llamados así porque desplegaron su tarea docente en un pórticos (stoa en griego). El estoicismo fue la última gran escuela de filosofía griega en ser fundada, y continuó existiendo hasta que en el año 529 d.C. el emperador Justiniano clausuró la Escuela de Atenas.

Ellos enseñaban que la vía para llegar a la ataraxia es alcanzar la libertad y la tranquilidad sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud. Asumiendo una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a Heráclito en la creencia de que la sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos (razón); que identificaban con la energía, la ley, la razón, y la providencia encontradas en la naturaleza.

Los Eclécticos y la felicidad

Finalmente se encuentran los Eclécticos. Eran los que integraban todas las posturas, dándole a cada una de ellas su propio espacio. El representante más destacado de esta escuela fue Cicerón, quien llegó a decir “todos estamos movidos por el vivo deseo de ser felices, pero el alma del sabio no es movida por el deseo, ni arrastrada por el placer, es libre porque no es esclavo de sus deseos”. Llega a decir que para tocar la felicidad “hay que suprimir el deseo”.

Todas las teorías de la felicidad pueden ser bienvenidas dentro de dos polos contrapuestos: la felicidad por el deseo, el placer, el bienestar y el nivel de vida, en un lado; y por la virtud, la renuncia, la paz interior en el control de uno mismo y la ascética y la austeridad en otro.

Epicuro compara el estado espiritual de la ataraxia en busca de la felicidad, con el total reposo del mar cuando ningún viento mueve su superficie.

Te leo en los comentarios.

Mi nombre es Jair Hernandez.

CHARLAMOS A LA PROXIMA.

y tú ¿Qué placeres quieres satisfacer?

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