El transporte público

El transporte público

La verdad no recuerdo cuándo o cómo fue la primera vez que me transporté solo en el transporte público. Aunque muy probablemente haya sido alguna ocasión de mi casa a la escuela o al revés, de la escuela a mi casa.

Y aunque no lo recuerdo, conociéndome seguro iba medio nervioso y fijándome en cada calle que avanzábamos. Y súper atento y hasta con pena, haberle gritado o decirle a alguna persona que pasara mi pasaje y que bajaba en cierta esquina.

Ahora hasta me quedo dormido, a veces. Y me da gusto presumir que soy de las personas que tienen la habilidad de despertarse justo antes de llegar al punto en que me bajaré.

Donde vivimos actualmente había solo dos rutas, y con el paso del tiempo aumentaron siendo actualmente seis que me quedan relativamente cerca y que pasan por distintos lugares importantes.

Y también me gusta decir que no me perdería si es que me subiera en alguna ruta que no conozca. Hasta me parece interesante saber por dónde se va. He visto cambiar rutas, unidades y paradas. Y sobre todo, he visto cambiar el costo del pasaje. El más barato que recuerdo era de 3 pesos con 50 centavos. Era otro Pachuca.

A pesar de las posibles inconveniencias que podría traer el uso del transporte público, me agrada. Al menos es una forma de despejarte un poco con el trayecto. Siempre y cuando toque del lado de la ventanilla.

Mi amigo El Vago les platicará su punto de vista sobre este transporte colectivo, espero les agrade.

Nos leemos después.

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