El buen fin / Consumismo.

El buen fin / Consumismo.

¿Qué es el buen fin?
El buen fin es un evento comercial realizado en México cada año en el mes de noviembre, consiste en la promoción, distribución y venta de productos y/o servicios de diversas empresas, tiene el fin de fomentar el comercio a través de ofertas, descuentos y/o rebajas sobre el precio real, también mediante créditos y meses sin intereses.
Como dato, la primera edición se llevó a cabo del 18 al 21 de noviembre de 2011.

Ahora, me gustaría que pensaras en las siguientes preguntas…
¿Realmente estamos comprando por necesidad, o es simplemente consumismo innecesario?
Ese “descuento” ¿cuanto le cuesta al planeta?

Al momento de pensar en comprar un producto piensa en lo siguiente:
¿Cuántos recursos y de qué tipo se requirieron para producirlo, transportarlo y venderlo? ¿Quién lo fabricó? ¿En dónde?

Claro que todas las personas necesitamos consumir bienes y servicios, pero existe un problema cuando hacemos un consumo innecesario de cualquier cosa.
A eso se le llama CONSUMISMO, y es la causa de más del 50% de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero (al producirlo, transportarlo, distribuirlo…), lo cual daña muchísimo nuestro planeta.

Tristemente, somos parte de un sistema económico mundial que depende del consumismo. Las grandes empresas necesitan más consumidores para generar más riqueza.
Has llegado a pensar ¿Por qué la ropa ya no dura tanto como antes? O ¿Por qué un celular deja de funcionar en 2 o 3 años? …Existe algo llamado obsolescencia programada, y es algo que las empresas hacen limitando la vida útil de sus productos, esto nos obliga a entrar a un ciclo sin fin de consumo y desperdicio.
Y ¿el motivo? Mayores beneficios económicos para la empresa.

Los fabricantes incorporaron un principio en su modelo de negocio que quedó plasmado en un texto de la revista Printer’s Ink en 1928: “Un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios”. En la década de los cincuenta se le puso el nombre de obsolescencia programada.

La publicidad ha sido parte importante en esto, ya que nos induce a querer algo nuevo, como por ejemplo: un modelo de celular más reciente, sin importar que nuestro actual teléfono todavía funcione. O ropa nueva cada temporada, aunque nuestro armario esté lleno…

El buen fin es un claro ejemplo. Y no, no está mal hacer uso de el y aprovechar esos descuentos que nos ofrece. Pero hagamos compras responsables con nuestro planeta y también con nuestra propia economía.

Cada uno de nosotros podemos cambiar nuestra forma de consumo a un consumo responsable transformando nuestros hábitos de consumo.

Antes de irme, quiero compartir contigo un blog de Greenpeace México en donde podrás aprender más acerca del consumo responsable, también podrás calcular tu huella de carbono según tus hábitos de consumo:
https://consumoresponsable.greenpeace.org.mx/

Fuentes: Greenpeace mx, Retina El País.

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