El BOOM de los Extraterrestres

El BOOM de los Extraterrestres

Continuamos con las visitas de estos seres extraños, este vez toca hablar de las cintas clásicas, que definitivamente no te puedes perder.

Recapitulemos, en la primera parte del cine de Extraterrestres, hablamos acerca de las primeras apariciones captadas en cámara de estos seres. Y a pesar de ser ficción, logran construir a los diferentes tipos de aliens basados en las anécdotas de los suertudos de quienes los vieron, así como también apoyarse de la literatura y claro, que de la historia. Pero, aunque todavía no conocemos a estos interesantes amigos, la mayoría de las primeras cintas les han hecho mala fama, al proyectarlos como hostiles. Lo bueno es que con el paso del tiempo han logrado ganarse la simpatía de muchos, además de diversificar sus personalidades.

La década de los 50 fue decisiva para el cine de Ciencia Ficción, pues a pesar de que estaba muy verde logró que el género alcanzara popularidad y con esto un mejor presupuesto, por lo que no es sorpresa que para los sesentas las películas de ciencia ficción comenzaran a tener una presencia más digna. Pero no todas las producciones pudieron mantenerse a la altura de cintas que revolucionaron los efectos especiales y esto no es porque fueran malas, sino porque costaba mucho dinero y esfuerzo lograrlo, aun así, hasta el día de hoy son recordadas con mucho afecto por los fans.

Uno de los fandoms más fieles y enérgicos pertenece a Star Trek.

El súper fenómeno del cine y la televisión comenzó sus andanzas en el año de 1966, al trasmitir el primer episodio de muchos. Sí, es una de las sagas con más subidas y bajadas, después de tres temporadas fue cancelada pero también es una de las pioneras.

Gene Roddenberry, el creador de la serie, se embarcó en la tarea de trasmitir en los 79 episodios una visión optimista de la vida en el futuro, así como culturalmente diversa, después de todo la misión de los tripulantes de la nave estelar USS Enterprise (NCC-1701). ¿La misión? «Explorar nuevos mundos extraños; buscar nueva vida y nuevas civilizaciones; para ir con valentía a donde ningún hombre ha ido antes» Por lo que no es sorpresa que el universo de Star Trek este plagado de seres de otros planetas, tan distintivos y variados, obvio que esto no fue casualidad.

En el año de 1961, el radioastronomo Frank Drake propuso una fórmula matemática para estimar la cantidad de civilizaciones que podían emitir señales de radio, o sea que fueran susceptibles a ponerse en contacto con nosotros. Esta ecuación fue la primera en ser aceptada por la comunidad científica para calcular las probabilidades de vida inteligente fuera de la Tierra y según la estimación de Drake podría haber una docena de civilizaciones esperando nuestra llamada. Pero, hay que decir que su ecuación carece de precisión puesto que los valores de la misma no pueden tener una solución numérica exacta, ya que solo son estimaciones. De igual forma, en las últimas décadas, científicos han desarrollado equipos para buscar otros mundos habitables y detectar señales procedentes de otros rincones del cosmos, arrojando como resultados que hay más de 3,500 planetas fuera de nuestro sistema solar y aún faltan muchos más por descubrir. Sin embargo, se encuentran a distancias tan lejanas que resultaría imposible poder comunicarse con ellos.

Básicamente, quedamos en las mismas, pero arriba la esperanza abuelita, porque el cine no se desanima y continúo creando más historias, en especial por ese momento histórico. El mundo estaba viviendo la emocionante competición tecnológica entre los Estados Unidos y la URSS. El 4 de octubre de 1957, se dio inicio a la Carrera Espacial. Los soviéticos llevan la delantera con Sputnik 1, el primer satélite artificial. No entrare en muchos detalles, ya que este tema se merece su propio episodio, pero Estados Unidos se proclama victorioso al llevar al primer humano a la luna gracias a la misión Apolo XI en 1969.

Sin embargo, un año antes llegaría a la pantalla grande La Obra Maestra que revolucionó no solo el cine de ciencia ficción, sino el cine como arte, gracias a sus efectos visuales y que daría este primer acercamiento a lo que hay en el exterior, como ninguna.

2001 a space odyssey, reúne el perfeccionismo de Stanley Kubrick, el conocimiento de Arthur C. Clarke y la destreza de Douglas Trumbull para crear algo nunca antes visto e imposible de replicar.

Kubrick que tenía la espinita de crear algo imponente, descubrió que lo mejor para dicho momento era adentrarse en la ciencia ficción, pero nada que ver con las previas producciones, pues más allá de tener un vasto presupuesto (para la época), no quería que su cinta pasara desapercibida. Quería una cinta realmente basada en la ciencia, que explorara las razones para creer en la existencia de vida extraterrestre inteligente y el impacto que tendría si se descubriera, así como la evolución del ser humano y de la tecnología. A pesar de que su éxito fue moderado, debido a que no encanto de inmediato a la crítica, ni al público, solo bastaron algunos años para que fuera vista como una de las mejores cintas de todos los tiempos.

Te dejo el tráiler, de nada.

2001: Una Odisea en el Espacio contiene secuencias alucinantes que conceden al espectador la libertad de su interpretación. Aun así, no os preocupéis, si quieres resolver tus dudas está la novela de Clarke, escrita en paralelo con la producción de la película. Pero aquí lo que nos interesa son los extraterrestres y es que la representación de estos seres es sumamente interesante, ya que se alejó de todo lo que se ha visto y trajo una nueva propuesta. Después de todo Kubrick decidió que «no se puede imaginar lo inimaginable» y, tras de probar varios diseños, se inclinó por el monolito. Algo sencillo, pero de igual forma un tanto sombrío. Si es que no las visto, no pierdas la oportunidad de aventurarte en este viaje que muchos describen como un documental mitológico con inserciones dramáticas, debido al realismo impreso en su fotografía y con la música como mejor acompañamiento para esta odisea espacial.

Y hablando de odiseas espaciales, no puede quedar fuera una de las sagas más poderosas:

Star Wars Episode IV: A New Hope se estrenó en el verano de 1977. Al principio solo se llamaba Star Wars, pues afirman que nunca imaginaron que se convirtiera en todo un éxito que después pudiera tener más de 10 secuelas y precuelas. Porqué a pesar de que le dijeron una y otra vez al escritor y director George Lucas que era una mala idea, la antiguamente llamada 20th Century Fox, aportó unos cuantos dólares, 9,5 millones (para ser exactos) a la producción.

Yo digo que ya se lo esperaban, no solo porque George se había ganado la confianza del estudio por sus capacidades, sino que ya habían pasado los fenómenos Star Trek y 2001: Una odisea en el espacio. Solo necesitaban que el público simpatizara con los personajes, lo cual fue fácil debido al carisma de Mark Hamill, Harrison Ford y Carrie Fisher que conformaron el triángulo amoroso más extraño y novelesco, dirían algunos.

Además de que se usó la estructura del viaje del héroe de Joseph Campbell para la trama. Pero lo que consiguió que se convirtiera en una de las películas más taquilleras de todos los tiempos, fueron los efectos visuales, la gran cantidad de criaturas alienígenas y «droides, así como las épicas batallas espaciales. Hay que agradecer a todos los artistas y creadores por explotar su talento e imaginación en esta cinta. Desde utilizar diferentes tipos de maquillaje, jugar con los ángulos e ingeniárselas para crear nuevos métodos de efectos especiales y la cereza en el pastel fue ser complementado con el sonido y una memorable banda sonora.

Star Wars es otro ejemplo de cómo los efectos visuales fueron mejorando con el pasar de los años, dio esa versatilidad que Star Trek intentó, pero que por la falta de presupuesto y de técnicas no pudo concretar de la mejor manera. En cambio, Star Wars nos da todo un universo llenó de alienígenas tan diferentes y únicos como se los permitió la imaginación.

Y alguien que siempre le aposto a esta cinta como nadie más, fue el amigo de Lucas, Steven Spielberg. Muy conocido por ser el director que más millones a recaudado en la historia y es que donde Steven pone el ojo, brotan los dólares. Dos años después de aterrorizar a sus audiencias y casi exterminar a los tiburones blancos, Spielberg explora los encuentros con la vida extraterrestre.

Encuentros cercanos del Tercer Tipo fue estrenada en 1977, en pleno auge de la ciencia ficción debido a su alcance y sus ganancias. Este ambicioso cineasta descubrió la fórmula para crear las películas más taquilleras. Buenos efectos especiales, simpáticos personajes y una gran banda sonora, la sustancia X acaso es ¿un cuantioso presupuesto?

Además de irse por lo clásico, platillos voladores y muchas luces, se podría decir que dejó un antecedente para lo que después sería el encuentro más creppy y tierno en la historia del cine. Pero eso, lo veremos en el próximo episodio. Ahora pasemos a una cinta que hizo una línea difusa entre la ciencia ficción y el verdadero terror.

En 1979, el mundo sería testigo de uno de las criaturas más terroríficas, los culpables de esta horripilante creación fueron Ridley Scott, Dan O’Bannon, Ronald Shusett y claro, H.R. Giger. Alien, el octavo pasajero mostro un lado de los aliens, que nunca habíamos visto y hay que decirlo, nos encantó.

A pesar de comenzar con un presupuesto moderado, después de ver los guiones gráficos la 20th Century Fox, no dudo en duplicarlo para que la experiencia fuera más amena. Y es que, la cinta implantó el miedo ya no de ser visitado o atacado por un alien, sino asesinado brutalmente con una horrible criatura saliendo de tu pecho, sangre y tripas por todas partes.

Finalmente, el director ha mencionado que se inspiró en 2001, una odisea en el espacio y el clásico del terror La masacre de Texas y vaya que lo mostró, pues la secuencia de imágenes asfixiantes, llenas de suspenso, con tripas, sudor y sangre, dejan pocas opciones para lograr escapar de ese ser sediento de sangre. Quien diría que quien está detrás del traje es un joven artista gráfico de una altura de dos metros y medio, con una complexión muy delgada.

Lo triste es que la cinta pudo haber sido más brutal, pero se eliminaron la mayoría de las escenas debido a las reacciones negativas de las audiencias prueba. Aun así, desarrollaron la historia desde un punto de vista en donde el alíen es por naturaleza la alteridad, lo no humano, por lo tanto, se asimila a lo animal, lo monstruoso o la maquina dando un paso más allá a los sobrenatural. Adentrándonos en esta nueva rama de las cintas de extraterrestres donde los alienígenas tienen muchas cosas en común con los entes demoniacos, y así se presentarán en cintas posteriores. Pero, eso es parte del siguiente episodio.

En estas diferentes cintas vimos las muchas caras de los habitantes de otros mundos, proyectándolos no solo como extranjeros que buscan apoderarse de nuestras tierras, sino como simplemente la diversidad que podríamos encontrar en el vasto universo, así como una versión tecnológicamente adelantada a nuestros tiempos o como esta dualidad entre los demonios. Eso sí, la evolución de los efectos especiales no para, pues cada cinta arroja sorprendentes resultados.

Hasta aquí llego este episodio, yo te lo advertí, te dije que se vendrían tiempos difíciles en los que no soltaría tan fácil el cine de extraterrestres, aunque debió llamarse las sagas más explotadas, ya que Alien también cuenta con muchas otras partes. Ya después tendrán su propio episodio, así que ¿Cuál es tu saga favorita?

Yo soy Daniela Zulikey, te espero en el próximo la próxima semana.

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