Desechables, ¿Realmente necesarios?

Desechables, ¿Realmente necesarios?

La otra vez iba en el transporte público y vi como una señora llevaba una bolsa llena de platos y vasos desechables.
En ese momento me pregunte… ¿realmente son tan necesarios?
Esta bien, usarlos tiene algunas ventajas; pueden llegar a ser mucho más cómodos, pues ya no te preocupas por lavarlos… pero nada más. No se me ocurre alguna otra ventaja por el momento.
En cambio, todo el daño que causa el usar unicel y plásticos de un solo uso es demasiado, puede parecer insignificante, pero no lo es. Es increíble que algo que usas por solo 5-30 minutos, permanece en el planeta por años.

La Profeco ha recomendado disminuir y evitar el uso de unicel y plásticos debido al impacto que produce en el medio ambiente.
Como dato, hablando de unicel, este tarda entre 500 y 800 años en degradarse, según información de la UNAM.
Las botellas tardan cerca de 500 años, las bolsas de plástico 150 y los popotes 100 años, como mínimo.
Lo peor, es que en la mayoría de los casos, solo es una degradación aparente, “Lo que sucede con los polímeros oxodegradables es que en realidad no se degradan por completo, se rompen en fibras cada vez más pequeñas y con el paso del tiempo no se verán; aquí es cuando hablamos de los microplásticos en el mar”, mismos que también se llegan a mezclar con la tierra o el aire que respiramos.
¡Así de grave es la situación!

Sabemos que hace poco comenzaron a prohibirse algunos plásticos de un solo uso, comenzando por las bolsas, para después continuar con la prohibición de unicel.
Desde mi perspectiva, a partir de esto, si hubo un cambio notable. Pero todavía podemos reducir más nuestro consumo y volver a las prácticas de antes… seguro que nuestros abuelitos podían hacer sus compras y llevar una vida muy buena sin plástico, hacer reuniones sin necesidad del unicel… pues antes, todo eso no existía. Es verdad que en la actualidad, el plástico y envases desechables en general, nos facilitan muchas cosas, pero, ¿a qué precio?

Como experiencia personal, quiero compartirte que hace algunos años, una persona muy cercana a mi usaba desechables de unicel ¡todos los días! No solo en fiestas o reuniones, sino también como platos, vasos y cubiertos de uso diario, prefería hacer esto antes que lavar. Al ir a su casa, la verdad es que yo también lo hacía… pero poco a poco comenzó a circular más información, algunas notas y muchos movimientos ecologistas para generar conciencia.

Hoy, con orgullo puedo decir que ya no es así, que si se puede cambiar la forma de vida, si se puede dejar el plásticos y productos de un solo uso atrás.

Fuentes: El Universal, El Financiero.

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