Dandy

Dandy

El estilo formal es uno de los más empleados por masculinos en ocasiones especiales, eventos exclusivos o sociales; cuántas veces no se mira a los caballeros andar con un pantalón de vestir, zapatos lustrados, corbata o corbatín, camisa blanca y saco, además de los clásicos accesorios como anillos, bastones o sombreros.

Un outfit que ocasionalmente se utiliza, pero que representa clase, estilo y elegancia.

Pero ésta forma de vestir no surgió de la nada, pues lo que hoy conocemos como el outfit formal, es más bien la evolución del estilo dandy. Todo aquél vestuario que lleve consigo una corbata, el uso de colores blanco y negro en el vestir, pero no basta con ponerse unos tirantes y un corbatín para decir que ya eres un dandy.

Ser dandy es todo un estilo de vida que abarca rutinas, estado financiero, vida social, personalidad, modales, incluso tiene un amplio impacto en la vida privada. Y todo surge desde los pioneros de el dandismo como un movimiento artístico, principalmente literario.

La brillante vida y el triste final del dandy que hace más de 200 años  enseñó a vestirse a los hombres de hoy - Infobae
George Brumell, reconocido como el padre del estílo dandy. Impone su rebelde forma de vestir.

Los primeros dandys surgen cuando se niegan a utilizar la casaca colorida, llena de brillantes adornos, aborrecían los zapatos altos y el maquillaje francés; además que se obsesionan por su higiene personal y eran muy identificados por su sarcasmo irreverente.

Pasada la época de la Ilustración, la primer revolución industrial se hizo ver y con ella surgió la clase del proletariado. Pero socialmente había que posicionarse, en un mundo donde el respeto que se tenía a un hombre, dependía de su estatus.

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Oscar Wilde prueba el modelo del dandy impulsado por Brumell, pero termina haciendo observaciones en su conferencia sobre la reforma del traje e impone moda con su nuevo estilo.

En una sociedad artísticamente romanticista y en plena transición, aparece Oscar Wilde con sus pantaloncillos como mallas, un estilo refinado, una doble vida que le daban aires misteriosos a su personalidad, carismático y de gustos caros; para ser señalado y objeto de burla, pues fue tachado de ridículo.

Con el pasar del tiempo, el joven Wilde comienza a ganar confianza en los espacios, charlas de intelectuales y fiestas donde se desenvolvía para encantar y ser el centro de atención. Con el transcurrir de los años, fue tomando posición para convertirse en una de las personalidades más criticadas y al mismo tiempo, un escritor intelectual y líder de opinión de finales del siglo XIX.

Pero su estilo de dandy, no solo exigía vestir bien y hablar bien, además era requisito importante tener el recurso suficiente para costearse la vida de dandy, ya que se trata de un estilo donde se disfruta de lo efímero de la vida, por lo tanto, no hay tiempo que perder para disfrutar de los placeres que se ofrecen.

Cuidadoso con sus modales, eso también incluye el buen uso del vocabulario y la propiedad para insultar, era sarcástico y gracioso, considerado como una compañía agradable, que siempre tenía algo interesante para decir y a su alrededor, todos querían escucharle.

Tachado de inmoral en incontables ocasiones, mala influencia para la juventud, ya que se rebelaba contra los deportes y todo aquello que manchara la imagen, lo estético o fuese de riesgo para poner en ridículo su estilo impecable. Oscar Wilde rechaza los deportes, siendo éstos, íconos de la masculinidad, fue una crítica que le costó mucho señalamiento.

Sin embargo, no retrocedía, por el contrario, argumentaba su postura con elegancia. Como espectador del arte en la vida misma, gustaba de emociones intensas, así que bebía constantemente y en exceso; con el paso del tiempo, las consecuencias comenzaron a ser notorias, en su físico y en su peso. Pero nunca fueron impedimentos para no vestir bien.

Al menos durante su éxito. Más tarde, al ser acusado y sentenciado a trabajos forzados en la cárcel de Reading por ser homosexual. Agregando ésta característica a los dandys, como un grupo de hombres que gustan de su mismo género y por lo tanto adquieren supuestas actividades femeninas, como el gusto por la moda, objeción a los deportes y un extremo cuidado en sus rutinas de belleza, cuidado de la piel, entre otras; ésto último, en realidad son mitos al rededor de la figura del dandy.

Si embargo, es importante mencionarla; ya que desglosa la interrogante de si, las mujeres pueden ser dandys o no; podrían acaso, ser camaleónicas, excéntricas, interesantes y darse una vida de lujos, refinamiento y buen gusto.

La mujer dandy - Katarsia

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