Cine de Terror (Parte 2)

Cine de Terror (Parte 2)

Hoy es… Halloween. Una de las fechas más esperadas por quienes disfrutan del terror. Saca tu escoba, los colmillos, a tu Víctor de preferencia y unos buenos gritos pues continuamos con la segunda parte del cine de terror.

Hollywood con su fama de explotador, le dio a los monstruos su propio reflector, mientras que los monstruos ganaban popularidad y dinero, convirtiendo al género de horror en un negocio rentable. Y en Europa no se querían quedar atrás, por lo que se decidió copiar la misma fórmula, creando su propia productora especializada en películas de este tipo. La Hammer Films, después de comprarle los derechos a la Universal Pictures, trajo de vuelta a los monstruos más famosos de la mano de directores como Terence Fisher, Michael Carreras y Freddie Francis. Sí Frankenstein, Drácula y la momia estaban de regreso con nuevas aventuras.

Drácula (1958)

Luego de que la guerra nos abriera los ojos, negar de la existencia del mal resultaba ser cosa del pasado. La moda ahora sería tomar al diablo por los cuernos, o mejor dicho crear historias donde el mal estuviera dentro de nosotros y ya no significara algo ajeno, el género de terror se abría un nuevo camino del lado de otro tipo de monstruos. Un gran ejemplo de esto es El fantasma de la calle Morgue de 1954. Roy Ruth traería a la gran pantalla, uno de los relatos del escritor Edgar Allan Poe. El primer relato de detectives de la historia muestra sin tapujos un diferente origen del mal, ahora sería un mal más real, de carne y hueso. De esta forma el miedo sería desplazado a otros terrenos y otras circunstancias, según Carlos Losilla, es aquí donde los monstruos pierden su poder metafórico y alusivo para sumergirse en un océano de repeticiones e impurezas… En pocas palabras, ahora las películas de terror estarían plagadas de clichés y villanos sin sentido. Pero no temáis, apenas entramos a los años 60´s donde se exploraba un cine de terror más psicológico, que nos dejó grandes joyas.

El director británico radicado en Estados Unidos, sir Alfred Hitchcock, llevó a la pantalla grande una película que cambio la historia del género, cerrando las puertas del terror clásico para darle paso al terror moderno.

Psicosis (1960)

Sí, estoy hablando de Psicosis. Esta película de culto basada en la novela homónima del escritor Robert Bloch, está inspirada en la aterradora y cierta historia del asesino en serie Ed Gein, encarnado por el primer psycho-killer del cine moderno: Norman Bates.

El maestro del suspenso imprimió en su cinta uno de sus rasgos más característicos y es que sus personajes nunca son completamente buenos o malos, se definen por ser complejos, lo que los hace más reales y que el terror sea más palpable. Además de que agrega al género uno de sus sellos más particulares y que hace gala de su apodo, el suspenso. Término utilizado cuando el público posee más información que los propios protagonistas con el fin de crear tensión.

Y así diferentes psicópatas invadieron la gran pantalla, huyendo de los rasgos característicos del cine de horror clásico, para explorar los subgéneros.

Por un lado, tenemos la cinta Blood Feast de 1963 dirigida por Herschell Gordin Lewis considerado el padre del cine gore. El gore, es un subgénero del cine de terror, cuyo término anglosajón significa “la visión de la sangre” se enfoca en la violencia gráfica y extrema, tomando un tono visceral y por lo mismo llega a tornarse ridículo. Se dice que este tipo de cine comenzó como una farsa, donde la trama y los efectos son poco cuidados. Sin embargo, también tiene sus cintas icónicas, como lo es La noche de los muertos vivientes de 1968. George A. Romero dio vida a la cinta que se convirtió en todo un referente de las películas de zombies. Mientras que el mismo año Román Polanski entretejía hábilmente nuestros miedos entre la realidad y ficción, sembrando en el espectador la duda si es producto de la locura o de verdad el mal habita entre nosotros, como lo retrata en El bebé de Rosemary de 1968, Y mientras que Rosemary era atormentada en un departamento en la Ciudad de Nueva York. También a las fueras se vivía el terror. Pequeños pueblos eran el escenario perfecto para el subgénero que hasta a la fecha sigue…

Halloween (1978)

Y aunque se cree que John Carpenter inauguro el cine slasher, con Michael Mayers en Halloween de 1978, lo cierto es que años antes una cinta ya nos había mostrado que no hay peor monstruo que el ser humano. En 1974, Tobe Hooper dirige una de las películas más terroríficas. Inspirada en los asesinos seriales Ed Gein y Alexander «Sawney» Bean, La masacre de Texas se convertiría en un referente para el cine slasher: un grupo de jóvenes son acechados y asesinados uno a uno por un psicópata enmascarado, obvio que la sangre y las tripas abundan, ya sabrá Leatherface que hacer con los cuerpos, la respuesta fue una pasión disimulada por la decoración de interiores, cada quien su sueño ideal. Eso sí, creo que no hay psycho-killer más terrorífico que el interpretado por Gunnar Hansen. Que alguien con una máscara hecha con piel humana, de casi dos metros de altura te persiga con una motosierra, para asesinarte y aprovechar cada parte de ti, es perturbador.

La masacre de Texas (1974)

Pero lo perturbador nos gusta, por lo que el cine no tardo en llenarse de varios personajes como Jason Vorhees, Freddy Kruegger, Hannibal Lecter, entre otros. Que por cierto, no te puedes perder el especial de terror que la familia Spotmex.com.mx trae para ti.

En fin, el subgénero donde los asesinos seriales o psicópatas son protagonistas, se enfoca simplemente en el amarillismo del terror, que busca crear repulsión y llevar el estado de shock al límite. Lo que nos lleva a otro tipo de terror, uno más sobrenatural y cuya máxima exponente dejo traumado a más de uno. El exorcista de1973, se convirtió en una de las mejores cintas de todos los tiempos del género de terror. Creada entre polémicas, hechos extraños, accidentes y muertes, lo que originó una serie de mitos en torno a la aterradora cinta, o tal vez solo fue una estrategia de publicidad. Sea como sea, El exorcista represento como nunca antes, el tema de las posesiones, en especial por utilizar la figura de una niña. No por nada los primeros asistentes corrieron por su litro de agua bendita.

El Exorcista (1973)

El 6 de junio de 1976 llegó a los cines una película con la peor suerte ¿Estaría el diablo detrás de esto? Con la dirección de Richard Donner, La Profecía se alejó de los arquetipos de aquel entonces y que hoy en día son salvajemente explotados, dejándonos un clásico más donde la inocencia es corrompida por el mal. La verdad si no han visto, no sé qué esperan.

Es en el mismo año que las obras del autor del terror Stephen King comenzaron a ser adaptadas a la pantalla grande, comenzando con Carrie, dirigida por Brian De Palma. Y El Resplandor de 1980 que le traería deshonra a King. Aun así, el film de Stanley Kubrick se ha convertido en una cinta imperdible.

El Resplandor (1980)

Ya después el terror se convierte en más de lo mismo, las películas slasher son quienes lideran la década de los 80s y 90s. El cine de terror se saturó de asesinos con diferentes tipos de máscaras y armas. No basto solo una cinta de cada psicópata, las secuelas y precuelas abundaron. Hasta Chucky, cuenta con varias, no por nada es nuestro slashersito favorito.

Child’s Play (1988)

En 1999}, Eduardo Sánchez y Daniel Myrick hartos del refrito del refrito de los viejos éxitos, decidieron darle un giro original y barato a su cinta El Proyecto de la Bruja de Blair. Recordemos que 20 años atrás el italiano Ruggero Deodato ya nos había mostrado lo que es un falso documental con Holocausto Caníbal, que narra los hechos supuestamente reales de cuatro periodistas que viajan al Amazonas para documentar a unas tribus locales que eran caníbales. Si no la has visto, ya imaginaras lo que sucede… Toda una variedad de crímenes tan atroces que los espectadores no podían discernir entre si solo era ficción o era algo más real. Y es que su director tampoco ayudaba mucho, debido a que tenía un gran ingenio para la intriga, pues fabricó toda una atmosfera en torno a su película. Fórmula que copiaron los jóvenes cineastas que nos atormentaron con la bruja que nunca vimos pero que en aquellos años se pensaba que era real, debido a su publicidad.

Pese que a la cinta fue producida con solo 60.000 dólares, logró estallar en taquilla recaudando 248,6 millones, Algo que definitivamente dio un cambio a la forma de hacer cine, lo que alentó a otros cineastas a filmar sus propias historias. Años después se desatarían cintas como Actividad Paranormal, Rec, Eliminar amigo, entre muchas otras que de igual forma se adaptaron a las nuevas tecnologías y las usaron a su favor.

Así llegamos al final de este especial del cine de terror, uno de los géneros que más ha cambiado a lo largo de los años, debido a la emoción que busca generar en el espectador. El miedo, no puede permanecer estático, tiene que reinventarse, sino corre el riesgo de no cumplir con su objetivo.

Este fue el tercer episodio de Experimento Z1-13. No olvides compartir, también nos encuentras en Facebook, Instagram y Twitter. Te espero la próxima semana para más cine.

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