Anastasia Romanov

Anastasia Romanov

¿Qué se esconde detrás de una de las cintas de princesas más infravaloradas?

Para estos principios de diciembre creo que es pertinente hablar de una de mis películas favoritas de animación, Y aunque prácticamente ya es una princesa de Disney, Anastasia siempre había sido confundida como una más del monopolio del ratón. Lo que empezó como un simple rumor al estilo San Petersburgo, se convirtió en una realidad. Disney adquirió Fox por medio de un acuerdo de 71.300 millones de dólares.

Illustration by: Guy Shield

Anastasia (1997) se convirtió en la primera película de Fox Animation Studios dirigida por Don Bluth y Gary Goldman. Ambos comenzaron su carrera como animadores en Walt Disney Studios, por lo que trabajaron codo a codo en cintas como Winnie the Pooh y Tigger Too (1974), Bernardo y Bianca (1977), entre otras.

Fácilmente creció la amistad, además de los unía una meta en común, restaurar las técnicas perdidas de la animación clásica, así que se pusieron a investigar y junto con el animador John Pomeroy, iniciaron un proyecto con un presupuesto muy reducido en un pequeño estudio llamado el garaje de Bluth. Cuatro años después nació Banjo the Woodpile Cat (1979) un corto que buscaba descubrir los secretos de la animación que sentían se habían perdido en Disney, pero todo esto pasaba a espaldas de la casa del ratón.

Hasta que finalmente Bluth, Goldman y Pomeroy, junto con otros 15 animadores renunciaron para establecer su estudio de animación independiente, lo que causó el retraso del lanzamiento de El zorro y el sabueso (1981) ya que se encontraba a mitad de su producción.

Y todo es choro solo fue para decir que en agosto de 1994 Goldman que andaba en Irlanda regresa a Estados Unidos para a dirigir Fox Animation Studios, donde compartió el liderazgo creativo con su amigazo Don Bluth. Y gracias a eso tenemos la cinta Anastasia (1997)

La película se basó vagamente en la tragedia histórica de la ejecución de la familia Romanov. Y digo vagamente porque Anastasia adaptó lo ocurrido como un cuento de hadas, donde la tragedia resultaba en un final feliz. Algo muy diferente de la realidad, pues la noche del 17 de julio de 1918 el zar Nicolas II, la zarina Alexandra y sus hijos Olga, Tatiana, María, Anastasia y Alexei fueron ejecutados en Ekaterimburgo.

Heritage Images

La causa fue una serie de eventos políticos, económicos y sociales que terminaron por estallar la revolución rusa y establecer un conjunto de cambios en el poder, que, aunque en la cinta no lo muestran como tal, hay ciertas referencias a lo ocurrido, pequeños detalles que casi pasan desapercibidos, pero que contienen en ellos un poco de historia.

La historia de la película va más allá de ser un simple cuento de princesas, pues contiene hechos históricos y aunque después todo se convierte en pura ficción con un romance lleno de clichés de comedia romántica, lo padre es que la relación se desarrolla, no es como el aprovechado que besa a Blancanieves o el tipo que solo con un baile se enamoró de Cenicienta.

En esta película no hay príncipe, sí, Dimitri es el interés amoroso de nuestra princesa, pero no quiere decir que está ahí para salvarla, Es ella misma quien salva a Dimitri y a si misma de las garras del villano, quien es muy parecido a su versión real. Sin embargo, no fue el único culpable del fatídico final de los Romanov.

El 1 de noviembre de 1894, Nicolas II sucedió a su padre Alejandro III, como zar de Rusia. El zar sería el equivalente del rey occidental, o séase que todas las decisiones eran tomadas por una única persona y aunque podía ser aconsejado, todos los poderes recaían por mandato divino en este mismo individuo. Obvio que eventualmente algo iba a salir mal.

La inesperada muerte de su padre, lo obligó a subir prematuramente al trono, por lo que Nicolás de 26 años no se sentía listo para tomar tales responsabilidades, tenía muy poco conocimiento acerca de la realidad de su país, una postura inflexible a los cambios, así como un carácter inseguro que lo llevó a cometer muchos errores.

Laski Diffusion/Getty Images

Parecía que a el zar lo perseguía una verdadera maldición, como se muestra en la película, pero la realidad era que sus problemas iniciaron mucho antes de la llegada de Rasputin. En sus primeros días como gobernante, casi 1,400 de sus súbditos murieron durante una gran estampida provocada por la falta de organización y seguridad en un evento real donde se estaban obsequiando regalos y recuerdos de la coronación. Como resultado el mandatario recibió el apodo de «Nicholas the Bloody». Y aunque varios medios aseguran que el zar era un hombre cariñoso y de familia, para los habitantes era un gobernante déspota y derrochador, por lo que las rebeliones no tardaron en hacerse ver, a lo largo de 1905 se llevaron a cabo una ola de revueltas debido a la falta derechos civiles, así como la fuerte pobreza que azotaba al país, la respuesta del zar fue una violenta represión.

Pero no todo lo hizo solo, la verdad es que tuvo bastante ayuda por sus allegados, quienes no daban los mejores consejos. Uno de ellos fue Grigori Yefimovich, mejor conocido como Rasputín que en ruso significa «libertino» o “depravado. Y no es que él quisiera acabar con los Romanov, parece, pero no es así. Lo cierto es que Rasputín era un tipo con labia y suerte, se presentaba ante todos como un místico que había visto la luz divina y la compartía, la realidad es que era un perverso charlatán.

GARF, State Archive of the Russian Federation

A finales de 1903 Rasputín después de abandonar a su esposa e hijos, llega a San Petersburgo con cierta fama de profeta y sanador, lo que le abriría muchas puertas, entre ellas las de la corte, que en esos momentos se entretenían con el misticismo y el ocultismo, por lo que un vagabundo sucio con ojos hipnotizantes resultaría bastante interesante. La amiga de la amiga se lo presenta a la zarina Alexandra, quien estaba desesperada por encontrar una salvación para el menor de sus hijos Alexei Nikolayevich. El único heredero al trono tenía hemofilia, una enfermedad que afecta a la coagulación de la sangre, de manera que cualquier lesión menor podía resultar mortal para el pequeño. 

Debido a que sus articulaciones eran muy vulnerables; si se le inflamaban, el tejido dañado le presionaba los nervios, lo que provocaba un intenso dolor y al parecer el único que podía calmarlo era Rasputín. Algunos dicen que también era el amante de Alexandra, pero eso solo es un rumor. Eso sí, rápidamente logró ganarse la confianza de la familia real, una confianza bastante ciega, ahora súmale la inseguridad de Nicolás para gobernar y la insistencia de Alexandra por escuchar al “profeta”, todo terminó muy mal y no fue su único problema, el mal manejo del país provocó que 1200 trabajadores se manifestaran por las malas condiciones laborales y la falta de empleo, desencadenando el Domingo Sangriento o Domingo Rojo en San Petersburgo el 22 de enero de 1905. Aunque los protestantes tenían una postura pacifista y solo buscaban hacerle llegar al zar sus peticiones, la Guarda Imperial respondió con violencia, dejando más de 200 muertos y 800 heridos, según las cifras oficiales. Sin embargo, hay fuentes que afirman que fueron muchas más. Esto despertó el descontento entre la población, además de la derrota contra Japón, las consecuencias toda una ola de revueltas en contra del zar, acompañadas de la paralización del sistema productivo, toda la ciudad se paró y aunque el monarca accedió a algunas peticiones, las cosas no cambiaron mucho pues los pobres seguían muy pobres, mientras que los ricos eran aún más ricos y la economía no mejoraba.

En este punto todo ya era un completo relajo (en el mal sentido), Rasputín metió su cuchara y a sus recomendados, los nobles le agarraron odio, Alexandra lo defendía, mientras que Nicolás le declaraba la guerra a Alemania, uno de sus más grandes errores, pues fue lo que debilitó completamente a Rusia, dejando más de 2 millones de muertos, una crisis económica y el odio de la población. Su fin era inminente y ante la presión social el zar Nicolas II abdica y deja un gobierno provisional. A pesar de esto, las protestas siguieron y los bolcheviques, la corriente más radical del Partido Obrero Socialdemócrata actúa y derroca al gobierno.

¿Qué pasó después? Descúbrelo en el siguiente sábado. Así como también lo que pasó con Rasputín y la razón por la que se pensaba que Anastasia estaba vivía. Gracias por llegar hasta esta parte, espero no haberte aburrido mucho. Ya sabes date una vuelta por la página, hay muchos temas interesantes, así como por nuestras redes sociales estamos en Facebook, Instagram y Twitter.

Hasta la próxima.

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